Tiempos de apertura: de la innovación a la participación ciudadana

Pablo Pascale

Los procesos sociales actuales van de la pasividad a la acción, de observador a participante, del download al upload, de cerrado a abierto. Así, estamos viendo surgir ejemplos como la innovación abierta, el software libre, o la participación ciudadana. Todos ellos tienen varios elementos en común pero, quizás, el principal sea el de abrir las fronteras de las organizaciones y procesos para coproducir resultados.

Anteriormente, las organizaciones recurrían a sus propios recursos internos para, por ejemplo, innovar. Es lo que se conoce como proceso de “innovación cerrada”, donde solo se hacía uso del conocimiento, tecnología, recursos humanos e ideas internas

de la organización. Aún hay organizaciones que permanecen en este paradigma, pero son las menos. Veamos cómo se ha esquematizado la innovación cerrada:

Pero el proceso interno y cerrado de innovación fue demostrando su falta de eficiencia y competitividad. Muchas cosas estaban sucediendo fuera de los límites de la organización que podían ser útiles para mejorar los procesos de innovación. En una economía globalizada, y con el ascendente desarrollo de tecnologías complejas, ya no era posible recurrir solamente a los individuos y conocimientos internos, por lo que comenzó la apertura a socios externos.

La innovación depende cada vez más del conocimiento al externo de las fronteras de las organizaciones, y por este motivo se la denomina innovación abierta. (Chesbrough, 2003)

El embudo representa los límites de la organización dentro del cual se encuentran los conocimientos internos, patentes, tecnologías, capacidades y personal de la organización. Las flechas que ingresan, perforan y salen del embudo representan el flujo de ideas, conocimiento e información que provienen del exterior de la organización y al ingresar se enriquecen con los conocimientos internos y finalmente se encapsula en su propio stock de recursos disponibles para la innovación.

En el proceso de innovación, muchas de las ideas van a ser eliminadas porque no resultan útiles o porque la empresa no puede transformarlas en innovación. En cambio, si la organización encuentra potencial a una idea, la enriquecerá (mediante el uso adicional de conocimientos y competencias externas). Finalmente, la innovación (producto nuevo o mejorado) impacta en el mercado actual de la organización, en tanto que otros productos llevan a nuevos mercados que la organización descubre durante el proceso de innovación.

Debido a las TIC, nuevas formas de innovación abierta han sido posibles en la última década (Pénin, Hussler y Burger-Helmchen, 2011), dado que han mejorado los flujos de información y coordinación, a la vez que facilitan la interacción entre múltiples individuos. De esta forma, han permitido el surgimiento de nuevas modalidades de innovación abierta, como las que recurren a la interacción recurrente de un importante número de personas, como el caso del crowdsourcing, Algunos ejemplos los encontramos en Lego y su iniciativa Lego Mindstorms, donde el cliente sugiere productos a través de internet, o Dell y su ideastorm donde ya encontramos más de 500 ideas de consumidores aplicadas al producto.

Pero tal como mencionábamos al comienzo, los procesos de apertura de fronteras de las organizaciones no se restringen a las empresas que buscan maximizar beneficios económicos mediante la innovación. También se está aplicando en el desarrollo de software libre, de licencias abiertas como creative commons, la creación de contenidos wiki, o en el relacionamiento de gobiernos y los ciudadanos con las nuevas formas de participación ciudadana mediante medios digitales que, a modo de ejemplo, la plataforma Ciudadanía 2.0 impulsa en Iberoamérica.

En buena parte de la vida social, cultural y económica actual lo cerrado está dando lugar a lo abierto, a la proliferación de entornos colaborativos donde diferentes actores aportan a la construcción colectiva. Esto, que no es nuevo, se está potenciando con la utilización de las tecnologías 2.0 y la permeabilidad de fronteras para el aprovechamiento de la inteligencia colectiva, a fin de resolver problemas, crear contenidos y ofrecer soluciones.

Fuentes:
Chesbrough, H.W. (2003). Open Innovation: The new imperative for creating and profiting from technology. Boston: Harvard Business School Press
Pénin, J., Hussler, y Burger-Helmchen, T. (2011). New shapes and new stakes: a portrait of open innovation as a promising phenomenon. Journal of Innovation Economics, vol. 0(1), pags 11-29.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s